jueves, 20 de agosto de 2009

Nota de la Nación sobre Presupuesto Participativo de San Miguel

En 2008, los vecinos del partido de San Miguel, provincia de Buenos Aires, cansados de las promesas electorales decidieron involucrarse y participar en la toma de decisiones para mejorar las problemáticas de su barrio. ¿Cómo? Apropiándose de una herramienta que algunos municipios utilizan y otros aún desconocen: el Presupuesto Participativo (PP).
"Es un instrumento municipal, donde los vecinos tienen la posibilidad de decidir qué hacer con un porcentaje del presupuesto general, sobre la base de proyectos que ellos proponen y votan", explica Fernando Inzaurraga, encargado del Presupuesto Participativo de San Miguel, que comenta que para el 2010 el monto asignado pasó del 5% al 7%; es decir, alrededor de 12 millones de pesos.
En el caso de San Miguel, los vecinos -junto a diferentes organizaciones sociales- se reúnen en un espacio público y conforman un foro. "Allí el vecino se acredita como miembro y tiene derecho a voz y voto. Después se eligen dos delegados que van a ser sus representantes", cuenta Lorena Cáceres, directora de los Foros Barriales del municipio. Cada vecino trae su propuesta, y junto a los pasantes de la Universidad Nacional General Sarmiento (UNGS) discuten las prioridades que originaron los proyectos para ejecutar el año siguiente.
Una vez que realizan el diagnóstico del barrio, tienen una charla con los técnicos especializados de cada área del municipio, que los orientan en cuanto a la viabilidad de ejecución de cada proyecto. "En la última reunión, tenemos que contar con las firmas de 40 vecinos acreditados para avalar los proyectos. Los aprobamos y pasan al Foro de Organización y Seguimiento (FOS), integrado por concejales, representantes de organizaciones sociales y la UNGS, y representantes de distintas áreas del Departamento Ejecutivo Municipal, que tienen la función de evaluar técnicamente los proyectos, aprobarlos y girarlos al Departamento Ejecutivo", comenta Edgardo Coria, delegado del foro La Estrella.
Por su parte, los vecinos de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, ya son casi expertos en materia de presupuesto participativo. "Desde 2002 que se implementa esta herramienta en los seis distritos de la ciudad y la verdad que tenemos una excelente respuesta por parte de los vecinos", afirma Pablo Torricella, coordinador técnico del Presupuesto Participativo de Rosario, que señala que en lo que va del año "más de 1500 personas participaron de la primera ronda de Asambleas Barriales del Presupuesto Participativo 2010".
Los proyectos, por lo general, apuntan a mejorar la infraestructura barrial. Señalización y asfaltado de calles, nuevos refugios y la construcción de un techo para la Sociedad de Fomento fueron los cuatro proyectos que el barrio La Estrella votó el año pasado. Sin embargo, existen casos como el de un joven rosarino que a través del Presupuesto Participativo Joven -del cual participan adolescentes de 13 a 18 años- logró que su barrio tuviera la primera pista pública de skate. Democracia participativa
Como en nuestro país no hay un modelo por seguir en materia de presupuesto participativo, en diciembre de 2008 se realizó el primer encuentro nacional en la ciudad de La Plata, donde asistieron los representantes de los municipios para intercambiar sus experiencias. "A partir de este año ya quedó conformada la Red Argentina de Presupuesto Participativo, como un espacio intergubernamental cuyo objetivo es promover esta metodología en el país", sostiene Pablo Caruso, responsable de Presupuesto Participativo de la Secretaría de Relaciones Parlamentarias, que, junto con la Secretaría de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior, coordina la red.
Si bien es importante la conformación de una red en el nivel nacional, todos los actores involucrados en el presupuesto participativo afirman que lo primordial es que el ciudadano se apropie de esta herramienta. "La idea es habilitar la participación del vecino en el barrio, que salga del papel de demandante y que pueda proponer junto a otros actores sociales qué hacer en su barrio", explica Eduardo Balán, integrante de la junta promotora del Movimiento por la Carta Popular, red de más de 20 organizaciones sociales del conurbano bonaerense que promueven la conformación de una democracia más participativa.
Para Fernando Inzaurraga, la clave para que esta iniciativa no fracase está en capacitar y asesorar a los vecinos. "Hay que explicarles bien qué es y cómo funciona, porque cuando ven la cara de un funcionario lo primero que hacen es achacarle todas las cuestiones inconclusas de las áreas municipales", explica el coordinador de San Miguel. Y afirma: "No es una tarea fácil, pero lo que realmente rescatamos es la participación popular, que la gente salga de sus casas para discutir o pensar sobre el futuro del barrio, y que se recupere ese contacto entre gobernados y gobernantes que nunca se debió haber perdido".
Por su parte, Caruso agrega que la capacitación debe aplicarse también a las burocracias locales. "La sustentabilidad de esta herramienta es la eficacia de los resultados, que son las obras que la ciudadanía discute y decide que el Ejecutivo lleve adelante. Si esto no se cumple, la ciudadanía nuevamente se va sentir defraudada y, por lo tanto, la experiencia fracasará."
Contactos
Red Nacional de Presupuesto Participativo: 4334-3555.
Municipalidad de San Miguel: www.msm.gov.ar
Movimientos por la Carta Popular. www.cartapopular.org.ar ; (02320) 452-423
Municipalidad de Rosario . www.rosario.gov.ar ; 0800-222-0044
Algunos puntos del PP
Como política pública tiene origen en 1989 en la ciudad de Porto Alegre, Brasil. Muchas ciudades han tomado este caso como referente a la hora de aplicar esta nueva herramienta en su municipio, como por ejemplo la ciudad de Rosario.
Según Pablo Caruso, en nuestro país el Presupuesto Participativo surge a partir de la crisis de 2001, tras la necesidad de relegitimar la autoridad política, en un marco de crisis económica, social, política e institucional, y de reconstruir un lazo sólido entre gobernantes y gobernados.
Debido a su complejidad, esta política sólo se aplica en ciudades y no en los niveles provincial o nacional.
En la actualidad, son varias las ciudades del país que emplean esta herramienta: Río Grande, en Tierra del Fuego; Bariloche, Río Negro; Rosario, Santa Fe, y en la provincia de Buenos Aires, las localidades de Morón, San Miguel, Quequén, La Plata, por ejemplo.

VER NOTA COMPLETA: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1162189

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